¿Qué tipo de espacio hace falta para empezar?
No buscamos un lugar especial. Un banco de plaza, un cantero olvidado, una vereda ancha o el hall de un consorcio pueden funcionar. Lo importante es entender quién lo usa todos los días y si hay alguien dispuesto a cuidarlo después. Antes de cualquier propuesta conviene mirar el lugar en distintos horarios: a la mañana, a la tarde y un fin de semana. Esa observación simple dice mucho más que cualquier plano.